miércoles, 27 de enero de 2016

Este libro es el que sigue de: Mi sexi marido de alquiler


 Para los que leen lo que escibo en este blog, sabrán cuál es este libro que se encuentra en construcción. Ayuda con el nombre, a ver que se les ocurre.

En este libro la pareja será el abogado y Antonio, el único hijo vivo de Gaeta.




Capítulo 1

Miedo, una sensación que se te pega en los huesos, que envenena la sangre, que hace que la respiración sea corta y el aliento helado. Antonio estaba sumido en la oscuridad, un vendaje le impedía saber que tan mala era su situación. Los médicos le habían dicho que no había garantías, que aunque estaba fuera de peligro, todavía no se podía saber que tan grave era la pérdida de visión que sufriría.
El sonido de la puerta al abrirse, la incomodidad de sentir que no estaba solo en la habitación del hospital, eso aunado a la colonia que conocía demasiado bien, le dio la respuesta que no quería conocer. Podía imaginar claramente, como si le viera, el cuerpo grande de su padre, su caminar lento, su rostro de ojos fríos, su sonrisa cruel.
—¿Padre? — puso todo su empeño en evitar que la voz  le temblara.
Una sonrisa baja hizo que la respiración se le atragantara a Antonio, su padre estaba de un humor que solo auguraba desgracias para su destinatario.
—Me alegra saber que aunque seas un inútil ciego—, se mofó sin el menor atisbo de piedad— al menos sepas quién soy yo.
—Eso sería difícil de ignorar— trato de tragar el nudo que se le había formado en la garganta.
El sonido de la tela al rosarse, le dio una pista a Antonio de que su padre se estaba poniendo cómodo. El hombre se divertía, de eso no había duda. La queja de la silla junto a su cama le indico que el hombre se había sentado.
—Te preguntarás a que he venido— reanudo la conversación Gaeta— Supongo que tu cerebro no esta tan dañado como para no imaginarlo.
—Ve al punto, padre— de pronto Antonio quiso que todo aquello terminara lo más pronto posible.
—Veo que te hicieron un trasplante de bolas— la risa corta era para erizarle los vellos del cuerpo a cualquiera.
Recostado en la incómoda silla, Gaeta se tomó su tiempo para observar a ese proyecto de hombre.   Acostado sobre la cama, el chico estaba demasiado delgado, mechones largos de cabello negro se escaparon de la coleta que alguna enfermera compasiva le había hecho, hasta las manos pálidas que descansaban sobre el regazo eran demasiado delicadas para ser las de un hombre. El maldito muchacho no era más que un bulto de decepciones para él.
            —¿Te quedarás mucho tiempo? — tentó a su suerte Antonio.
            Gaeta dejo salir un bufido de enfado— Eres un hijo malagradecido— se quejó como si de verdad le importara— Todo es culpa de la puta traidora de tu madre.
            —Déjala a ella fuera de esto— escupió en defensa de la que para él era poco menos que una santa.
            —La verdad es que quise ver por mis propios ojos el despojo que eres ahora— el tono de voz era tan plano, como si decir aquello fuera algo de rutina— Ya no me sirves de nada… Un ciego… Todo esto me confirma lo que desde hace tiempo suponía… Más vales más muerto que vivo.
            Ahora fue el turno de Antonio de sonreír, daba gracias silenciosas a las vendas en sus ojos que impedían que su progenitor viera el brillo de las lágrimas que amenazaban con mojar la tela. No había cosa más dolorosa en la vida que un dolor imposible de vengar—Eres demasiado compasivo si todavía me mantienes con vida— logro hablar pasados unos segundos.
            —Hasta ahora eras lo único que me quedaba—, sonrió con malicia— pero al parecer tu hermanita hizo algo bien hecho después de todo.
            —Eres el único que puede considerar bien hecho el estrellarse contra un camión de carga— una mueca parecida a una sonrisa se dibujó en los labios carnosos de Antonio.
            —Eso me quitó algunas molestias—, tuvo que aceptar Gaeta— pero es de su hijo de quien hablo.
            —¿Tengo un sobrino? — el corazón se saltó uno o dos latidos. Un niño. La noticia era tan terrible que no había palabras para expresar la magnitud de la cuestión—Déjalo en paz— exigió olvidando la posición tan desventajosa en la que ahora se encontraba.
            —No estas para darle órdenes a nadie—, se burló Fabricio Gaeta— agradece que te dejo vivir… Aunque no puedo garantizar que no cambie de idea en cualquier momento.
            —¿En resumen? — se molestó en preguntar. Ser un hombre muerto da cierta valentía a las personas.
            —Quiero que desaparezcas, no quiero que tu nombre se mencione en nuestro círculo. Para todos te habrás ido en un viaje de reencuentro contigo mismo— bajando aún más el tono, agrego— Te daré dinero para que tomes un avión al fin del mundo, luego te enviaré dinero para que sobrevivas sin tener que mendigar en la calle.
—Tengo derecho al legado de mamá— Antonio se llevó la mano al corazón, su padre no estaba hablando en broma. Ahora era un hombre desterrado.
Fabricio Gaeta se puso de pie en toda su altura, su cuerpo de hombre de cincuenta años aún era robusto, sus ojos eran dos témpanos de hielo— Un despojo como tú me sirve más muerto— amenazó sin miramientos— Te dejó seguir respirando por que no sé si iré a necesitar un nuevo heredero… por eso vives… No tientes a tu suerte, se te puede acabar en cualquier momento.
Antonio escuchó el sonido de la puerta al cerrarse de golpe, el ruido hizo que saltara dentro de su propia piel. Los recuerdos de su madre y lo que le había ocurrido eran tan vividos que casi le parecía escuchar su voz pidiendo auxilio. Gaeta era  el engendro de Lucifer, de eso no tenía duda. Estar ciego le dejaba a su merced. El dinero que tenía en la cuenta de banco apenas si le alcanzaría para cubrir lo que quedaba de las facturas médicas, ni de cerca podría pagar la otra parte de su tratamiento.
Dejándose caer sobre las almohadas, quedó acostado sobre la cama de hospital. El sonido del aire acondicionado, el ruidito de las máquinas que monitoreaban sus signos vitales, todo eso lo hizo sentir fuera de este mundo, como si habitara en algún universo alterno donde la esperanza fuera cosa inexistente.
La oscuridad era absoluta, dormir o estar despierto para Antonio era lo mismo. Cuando la enfermera vino a cambiarle el vendaje, ella se aseguró que tuviera los ojos cerrados. Estar indefenso, sin posibilidades de escapar. Eso lo estaba llevando a la desesperación, una de la que sabía no saldría jamás.
—Todo está de maravilla—, la dulce voz de la mujer le hizo saber que no estaba solo— en poco tiempo podremos quitar estas vendas de manera definitiva. Por ahora debemos mantenerlos protegidos de la luz.
—Gracias— tuvo las fuerzas para responder.
La joven supo leer en la actitud de Antonio que no se encontraba para charlas—Vendré más tarde a traerle el medicamento— se despidió al llegar a la puerta.
En medio de la oscuridad Antonio quedó solo, los aromas propios de su habitación, antiséptico y alcohol le hicieron sentir como si estuviera en una morgue. Si tuviera la suficiente suerte, quizás podría llegar a la mesa de autopsia con todas sus partes, claro que si Gaeta se molestaba lo suficiente, eso ni siquiera se podría garantizar.
Estando en medio del duerme vela, Antonio tuvo una idea, para que su padre se tomara la molestia de venir personalmente a amenazarlo, debía de ser por que algo no estaba marchando como él suponía. Lo estaba enviando al fin del mundo, alejándolo de todo. De alguna manera todavía le necesitaba vivo, aunque fuera de alguna manera un peligro. Con esa duda rondando en su cabeza, Antonio se dejó llevar por el sueño.
La enfermera, la segunda vez que había llegado, le había dicho que era de madrugada, así que pronto amanecería. Si durante el día por llegar, alguno de los esbirros de su padre se aparecía, era que realmente Gaeta necesitaba mantenerlo en silencio. Solo esperaba que el hombre no viniera con órdenes de llevárselo a algún campo de juegos. Casi esperaba sentir el filo de una navaja contra su cuello, tal vez sería una inyección letal, su padre era un hombre de imaginación siniestra.
Decir que había dormido, era una flagrante mentira. El miedo, la oscuridad en la que existía, todo era una maraña en la que apenas podía subsistir. Desde hace mucho tiempo Antonio estaba encasillado en el sobrevivir, eso era algo tan cansado que comenzaba a minarle las fuerzas. En el punto en que se encontraba ya no había salida, no existía manera en que pudiera tener la más mínima posibilidad de escapar. Gaeta había ganado. Un solo hombre le podía matar y él ni siquiera podría ver de donde vendría el golpe.
El calor de una mano sobre su hombro hizo que Antonio se sobresaltara, en algún momento se había quedado dormido nuevamente. Al respirar pudo darse cuenta que ese no era el perfume de su enfermera, había alguien más junto a él. Una mano grande, callosa, le tomo de la garganta y la apretó apenas lo justo para que se diera por enterado de las intenciones del desconocido.
—Papá te manda a decir que tienes tiempo hasta mañana en la mañana para desaparecer—, el aliento a tabaco entibiaba el lóbulo de Antonio— porque si no, él se encargará de hacerte lo mismo que a ella.
Antonio tuvo ganas de gritar, de pedir auxilio, cosa que sabía solo empeoraría su situación. Un leve cambio en el ambiente le dijo que su indeseada visita se había marchado. El corazón latía tan fuerte que amenazaba romperle las costillas, las venas en su cuello saltaban por la cantidad de sangre que las transitaba. Su padre le había dado un día de gracia, si se quedaba sabía perfectamente que él cumpliría su amenaza.
—¿Se encuentra bien? — la conocida voz de la enfermera de turno llegó hasta él pasados unos momentos, eso lo hizo recordar que todavía se encontraba con vida.
—Estoy bien— trato de fingir una sonrisa convincente— ¿Sabe si vino a visitarme alguien mientras dormía?
—Nadie— respondió la chica mientras procedía con el cambio en el vendaje— ¿Espera a alguien?
—Podría decirle al doctor que me urge hablar con él— dócilmente dejó que la chica terminara su trabajo.
—Le informaré apenas termine aquí.
Una hora después el doctor llegó,  revisó la condición en la que se encontraba la operación, luego llenó algunos papeles. Antonio espero pacientemente, hasta que escuchó como el médico cerraba el expediente.
—Al parecer todo marcha bien— felicito dejando ver una sonrisa de oreja a oreja— Un buen cirujano y un paciente saludable, eso hace milagros.
—Tuve suerte que quisiera operarme— dejo salir un suspiro cansado— Sé que es un hombre ocupado.
—Desde que nos conocimos le has prestado ayuda a muchos pacientes que no podían pagar sus tratamientos— la voz del doctor adquirió un nota cálida— Lo menos que podría hacer era atenderte cuando lo llegaste a necesitar.
Antonio se sintió mal por usar sus influencias con el hombre, pero tomando en cuenta el cariñoso mensaje que le había dejado su padre, lo mejor era no perder el tiempo—Necesito que me dejes salir a más tardar mañana— trato por todos los medios que no se escuchara en su voz el miedo que sentía— Tengo cosas que hacer.
Durante uno o dos segundos el doctor guardó silencio. Antonio le conocía lo suficiente como saber que el hombre le estaba pidiendo a Dios paciencia antes de responderle—No sé qué diablos puede ser más importante que la salud— rezongo el doctor— Todavía debes guardar reposo. Es verdad que evolucionas bien, pero de allí a tomar un riesgo tan grande.
—Eso lo sé—, trato de pensar en una excusa creíble— pero no puedo hacer nada para retrasar el viaje.
—Me preocupas, muchacho— en la voz del doctor se adivinaba el nivel de molestia que sentía— Todavía no entiendo el porqué de esa necesidad enferma de llevar una especie de doble vida. Es como si te avergonzara ser una buena persona… Para colmo ahora me dices que tienes algo tan importante que hacer, que dejas inacabado un tratamiento que puede ser la diferencia entre recuperar la vista o perderla definitivamente.
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Una nueva historia que construimos en este humilde taller. Recuerden que todo tiene un precio, yo escribo y ustedes cooperan con sus comentarios. En ocasiones ustedes son los únicos que hacen que recuerde que tengo que seguir escribiendo.
Piensen en un título genial para el libro… Yo leo directo en mi celular cada comentario que me llega, así que no duden que siempre sé lo que ustedes me quieren comunicar.

Con cariño:
Milagro Gabriel  Evans


35 comentarios:

  1. Muchas gracias por otra bella historia que desde ya me tiene enganchada, en cuanto al título... Mm mm no se jajaja soy pésima para eso, hasta el próximo capítulo Gaby, gracias nuevamente, besos

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  2. Holaaaaaaaaa...
    me apareci de tiempo... buaubauabab...
    pero bueno me estaba esperando la conti con tantas ganas que no me di cuenta de que en verdad el tiempo ya paso y muy rapido... estara metido a lo largo de todo esto un sexy abogado???... necesitariamos un resumen para dar una ayuda con el titulo.... ya que no sabemos a donde lleva la historia o que hay en esa mente tuya tan única....
    matta ne... <3

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  3. Hola Milagro un placer saludarte y siiii la continuación esperaba con ansias esta historia y me ha encantado el primer capi, ma atrapó desde las primeras lineas y bueno en cuanto al título no soy muy buena, pero tiene que llevar alguna palabra en particular o sinónimo de alguna como en el caso de la saga vampiro?, bueno besos enormes

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    1. por cierto me encanta el nuevo fondo del blog es tan fresco y luminoso

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  4. Mil gracias Milagro por este primer capitulo, me moría de ganas de saber la historia de mi diabólico y sexi abogado me que enamorada de este personaje de el primer libro lo tiene todo, caracter fuerte, guapo, inteligente y sobre todo brillantemente siniestro todo lo que necesita Antonio y el único que puede despedazar a Gaeta siiiiiiiiii el no le tiene miedo soy tan felizzzzzzzzzz besitos.

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  5. Hola mili.... Gracias por el primer capítulo ...... Me muero por leer todo el libro..... Esta interesantisimo... Besos..

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  6. Gracias por seguir con esta historia que estubo genial el primer libro

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  7. Hola milagros, que bueno, por fin sigue mi libro favorito, esperaré ansiosa la continuación

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  8. Hola,que bueno que ya empezastes con este nuevo libro estaba ansiosa por conocer más sobre la historia del abogado y por lo que estoy leyendo se ve que será muy interesante gracias por compartirlo con todos. Besos

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  9. Hola Milagro gracias por esta nueva historia me encantó la de Ely estoy segura que esta es igual de excelente.

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  10. Hola me gusto mucho este capítulo se ve interesante. esta nueva historia aunque no leí el primer libro espero entender este ya que me parece interesante. Gracias por tu trabajo y por compartirlo. Besos..

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  11. como siempre nos enganchas desde el primer capitulo querida
    gracias por tu trabajo y por compartirlo con nosotr@s sobre el titulo deberia tener sexy por todos lados como abogado jijij algo asi como my sexy abogado defensor o algo por el estilo jijijiji

    besos y bendiciones

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  12. Hola Milagro, encantada con esta nueva historia, un excelente inicio y ya muero por saber como entra en acción nuestro buen abogado, BENDICIONES

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  13. Hola!!

    Gracias por publicar el capítulo, me compre el primer libro en Amazon y desde que lo termine espero con ganas la continuación. Lo piensas publicar también en Amazon?

    Saludos!

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  14. Hola Milagro!!! Si el 1er libro me fascino esta continuación, me encanto, este primer capitulo ya me tiene toda emocionada y esperando que compartas mas capitulos y en cuanto al titulo soy mala, pero seria en la misma linea quiero pensar, Mi sexy abogado defensor o algo asi, nooo, no me hagas caso tu eres la buena en esto. Saludos

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    1. Pensé lo mismo "mi sexy abogado"

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  15. Holaaaa Milagros muchas gracias por compartir esta nueva historia con nosotras!!!
    me encantoo el comienzo!!
    besos!!!!!!!

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  16. Hola Mili que bueno que no nos vas a dejar con la intriga estoy muy emocionada gracias bye

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  17. Hola Mili que bueno que no nos vas a dejar con la intriga estoy muy emocionada gracias bye

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  18. Fina. Hola mil gracias por el capitulo, esta interesante, por favor e rompe la cara al viejo Gaeta(es peor que una Rata), gracias por compartir, besos.
    hola que todos pasen una buena noche, besos

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  19. Muchisimas gracias por continuar la historia un saludo

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  20. Gracias.... ya estoy enganchada !!!

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  21. Fina. Hola que todos pasen un maravilloso fin de semana, besos

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  22. Hola! Gracias por el capítulo! Una duda este proyecto no tenía un nombre ya? Muy bueno por cierto. Otro asunto el libro El vampiro que capturó un lobo no falta un capítulo entre el cautiverio y
    liberación de las parejas?
    Gracias, tus historias son muy buenas.

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  23. Como siempre dejandonos con ganas de mas pense que este proyecto ya tenia nombre pero si no pues habra que pensar en uno, solo que necesitas darnos mas material, asi que el hijo de gaeta y el abogado son los que nos daran de que hablar en esta historia, me intriga el sabe el por que de la operacion y por que el papa lo trata tan mal y no lo quiere, ademas de que gaeta se ve que es un hombre sin escrupulos me tienes enganchada y espero pronto nos des un poco mas para leer te mando saludos desde mexico y estare atenta por mas.

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  24. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  25. Fina. hola que todos pasen una Feliz semana, besos

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  26. hola que buena noticia que hayas seguido con la historia, en la anterior habías dejado ver que el abogado conocía a Antonio, ojalá podamos saber como continuó la otra parejita gracias y besos

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  27. Hola me encanta como escribes
    Gracias por compartir
    Saludos

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  28. Hola Milagro ya quería saber mas de esta serie,esperare con ansia el siguiente capitulo

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  29. Ohhh pero que mal tipo, espero que Antonio se vaya pronto para que no le hagan daño!!!

    Fanática de ti, espero sigas escribiendo mucho mas !!!!

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  30. paso despues de largo tiempo y veo que ya estas en el segundo libro T...T me alegro >_< gracias por compartir esta bonita historia

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  31. Ijóle D:, si su padre es un hombre con cierto nivel de influecia y Antonio es claramente uno de sus herederos no puedo imaginar todavia por que quiere matarlo, pobre Antonio. ¿Cómo viajará lejos sin su vista? Espero descubrirlo en el próximo capitulo.

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  32. Ijóle D:, si su padre es un hombre con cierto nivel de influecia y Antonio es claramente uno de sus herederos no puedo imaginar todavia por que quiere matarlo, pobre Antonio. ¿Cómo viajará lejos sin su vista? Espero descubrirlo en el próximo capitulo.

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  33. Hola!! Me encanto esta historia...vas a continuarla? Slds 😊

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