miércoles, 10 de febrero de 2016

Cap 3__Este libro es el que sigue de: Mi sexi marido de alquiler


 Sigo recolectando nombres para el libro

En este libro la pareja será el abogado y Antonio, el único hijo vivo de Gaeta.



Capítulo 3

            Darío se puso de pie—No me gusta este juego— hizo ademán de marcharse— Cuando hables enserio, llámame.
            —Hablo enserio— la voz firme de Antonio hizo detenerse al abogado— Por lo que he escuchado de mi padre, sé que eres capaz de cumplir lo que pido.
            El abogado cruzó los brazos sobre su pecho, observando al chico trato de leer si aquello era una mala broma— ¿Haces esto porque estas ciego o simplemente porque no tienes ni para pagar tu próximo café? Tan importante es una posición económica que no puedes vivir sin tenerla.
            La risa amarga de Antonio le crispo los nervios al abogado.
            —Veo que Fabricio Gaeta no se equivocó al decir que eras un abogado con más bolas que cerebro— Antonio exigiría lo que quería, por una puta vez en toda su vida, lo haría—  Veo que eres como cualquier otro lame botas, hablas mucho y no eres capaz de hacer lo que se debe.  
            —Ten cuidado, mocoso— la paciencia de Trujillo no era algo de lo que se hablase mucho, ya que era casi inexistente— Estas jugando con fuego.
            —Ser hijo de mi padre me ha enseñado muchas cosas— paso la delgada mano por su cara hasta tocar la venda sobre sus ojos— Una de ellas es saber  aprovechar una buena oportunidad cuando se me presenta. Ayudaré a mi sobrino y de paso obtendré algo que quiero, así de simple.
            —Es tu padre— quiso recalcar lo obvio el abogado— De seguro tu papacito te perdonará con tal de que le prometas un heredero. Así que no tienes que ponerte dramático con esto de declarar en contra del hombre.
            —El vendrá por mí— apartando la cara del lugar de donde provenía la voz de Darío, quiso evitar que el hombre viera la expresión de profundo terror de su rostro— Él evitará por todos los medios que yo declare, no se tome eso en broma o perderá su juicio por la muerte de un testigo clave.  
            —Sé lo que ha hecho Gaeta—, tuvo que estar de acuerdo con el chico— Lo mejor es que cambie la estrategia… Será complicado, pero no imposible ganar el juicio sin que testifique el niño bonito. No me gusta este asunto del mártir.
            —¡No podrá ganar sin mi declaración y las pruebas que puedo ofrecer! — cada palabra fue pronunciada con tal vehemencia que hizo que Darío respingara.
            —Si estás seguro que te matará—, Trujillo no era uno de los mejores abogados del país solo por tener un título— es mejor dejar las cosas hasta aquí.
            —Estoy condenado a muerte— Antonio ya no tuvo fuerzas para disimular, su voz se quebró al ver deslizarse entre sus manos su única oportunidad de escapar de una agonía lenta que le llevaría a un final violento.
—He visto tu dictamen médico— Trujillo comentó sin ningún signo de apenarse por ello— la única secuela que te quedará será los problemas de visión, pero con tratamiento hay posibilidades de mejoría.
La carcajada de Antonio sacó de balance al abogado— No tienes ni idea— le gritó— No sabes nada… Mi padre ya me dio la orden de salir del país antes del amanecer del día de mañana. Si no me saca de aquí ahora, usted perderá su única oportunidad de ganar.
Darío le creyó, había cosas que simplemente no se podían fingir. Ahora el pensar que el pequeño Daniel cayera en manos de un hombre como Gaeta, era algo para crisparle los nervios a cualquiera. La ayuda de Antonio no podía desperdiciarse —¿Protección y una muerte rápida? — Puntualizó— ¿Eso es lo que pides?
—Sólo eso— tomó las vendas y se las quito de un tirón— Ciego no tengo ninguna oportunidad, será como cordero atado contra león suelto… Si desea que declare en el juicio, ayúdeme a escapar ahora mismo y rece para que los hombres de mi padre no estén de camino.
—Como quieras— se puso de pie Trujillo. El mocoso mimado no sabía de lo que hablaba. Gaeta jamás dañaría al único donante de espermatozoides de la familia, el hombre estaba demasiado viejo como para arriesgarse a tener un heredero deficiente. Al final el padre dejaría al hijo sin mesada durante un buen tiempo, pero de allí a correr verdadero peligro, eso no era posible.
—¿Y el trato? — insistió Antonio sin apartar el dedo del renglón. Si Gaeta le atrapaba después de traicionarle, morir sería una bendición de la que el hijo de puta se aseguraría rogara por obtener.
—Dalo por un hecho— Trujillo sabía que el mocoso mimado jamás llegaría al final con esa idea loca.
—Hay algo de ropa en uno de los cajones— Antonio respiró más tranquilo. Al escuchar que el abrir y cerrar de las gavetas prefirió ganar tiempo—En la primera gaveta están mis documentos personales, es todo lo que necesito.
Trujillo se dirigió a la puerta y le puso seguro— Voy por la ropa— Abriendo un cajón encontró ropa interior, un pantalón de mezclilla y una sencilla camiseta polo, los zapatos estaban en otro cajón más abajo.
Antonio lucho contra las lágrimas de alivio que amenazaban con rodar por sus mejillas. Luchando por mantener su dignidad, bajó el rostro concentrándose en palpar la tela entre sus manos. Gaeta y Trujillo eran muy parecidos en cuanto a no detenerse hasta lograr lo que querían, la debilidad sería tomada por lo que era, una manera de aprovecharse del otro.
El abogado puso la ropa sobre el colchón. Antonio se deslizo sobre la cama hasta quedar sentado con los pies colgado— Estoy mareado— jadeo asustado— no sé si pueda ponerme de pie sin caer.
Trujillo maldijo en silencio, por estar pensado en las implicaciones de lo que estaba a punto de hacer, dejó de lado la condición en la que estaba el chico—Te ayudo— se acercó, tomando el pantalón lo deslizó por las piernas desnudas del joven bajo la bata de hospital.
Antonio tuvo como primera reacción el detenerlo, jamás dejaba que nadie le tocara de un modo tan íntimo. Bien era cierto que tenía reputación de acostarse con mujeres que eran consideradas bombas sexys que se jactaban de ser las amantes del heredero Gaeta, cosa muy distinta era la realidad. Había secretos que debían conservarse como tales.
—Yo puedo hacerlo solo— trato de declinar la oferta de una manera discreta.
—No puedes ni ponerte de pie— rezongo Trujillo queriendo salir del hospital lo más pronto posible— Coopera un poco y esto será más rápido.
El paciente tuvo que soportar el roce de las manos grandes del hombre mientras le ayudaba a ponerse el puto pantalón. Sosteniéndose de los hombros anchos del abogado, intento concentrase en no caer. Una lástima que la sensación de los músculos masculinos bajo sus dedos fuera algo perturbadora. Después de todo era parte de su naturaleza ser una puta, según las sabias palabras de su padre.
—Listo— anunció el abogado cuando el pantalón estuvo en su sitio bajo la bata de hospital— Ahora hay que ponerte la camisa.
—No me siento cómodo con esto— tuvo que ser sincero Antonio. Poniendo las manos abiertas sobre el pecho del hombre trato de apartarlo importándole poco los mareos que amenazaban con hacerlo perder el equilibrio.
Trujillo vio extrañado la actitud del más joven, el chico temblaba visiblemente— He visto mejores tetas que las que puedas tener bajo la camisa—se enfadó por las payasadas del otro— No seas ridículo. Somos hombres. Tienes que dejar que te quite estos trapos, llamarías demasiado la atención si sales con esta ropa.
Antonio chilló como una colegiala cuando el hombre más grande haló la tela de la bata de hospital desgarrándola. El tipo tenía la paciencia de un maldito hombre de las cavernas. Dándose la vuelta Antonio le dio la espalda al abogado, deshaciéndose del resto de la bata buscó sobre el colchón donde había sentido que estaba la camiseta. Sin perder tiempo se la puso sin importarle si se la había colocado con las costuras por fuera.
Darío di un paso atrás dándole espacio al mocoso dramático. Dándole un vistazo a la delgada espalda pudo apreciar la suavidad de la piel pálida y el contraste del cabello oscuro que rozaba los hombros delgados.
No tenemos tempo para juegos, — el tono no admitía réplicas— Si no deja que le ayude a acomodarse la ropa nos va a dar Navidad aquí.
Antonio no necesitaba verse en un espejo para saber que tenía la cara tan roja como un tomate maduro, podía saberlo por el ardor en las mejillas —Ya estoy decente— con sus manos alisó las arrugas de la tela.
Darío no pudo evitar brindarle una mirada interesada al mocoso con complejo de diva. El chico siempre había sido demasiado bonito para su propio bien. La bata de un horrible color anaranjado la hacía ver demasiado pálido y delgado,  con esa camiseta ajustada y los pantalones colgando de las caderas, se veía sexy.   Sin la venda el cabello lacio le caía largo hasta tapar las orejas y casi rozar los hombros. Los ojos sin luz eran de un extraño color celeste, tal y como lo recordaba. Una lástima que el chico fuera hijo de Gaeta, siempre le había gustado el pequeño bastardo, por eso se había mantenido a distancia en las actividades sociales donde se encontraban de vez en cuando.
—Deja que te ponga los zapatos— Trujillo lo guío hasta una silla junto a la pared. Las manos grandes del abogado no eran suaves, tenía callosidades como las de un hombre que sabía usarlas en trabajos manuales, extraño en alguien que pasaba el tiempo en una oficina— Tus manos son toscas— no pudo evitar comentar Antonio.
—No todos nacimos en cuna de oro— se le escapó al abogado. Usualmente no era de hablar acerca de su pasado.
Antonio quiso decirle que algunos nacían en cama de clavos, pero prefirió reservarse el comentario. Lo mejor era no tentar a la suerte y que el abogado se marchara sin él.
—Nos vamos— anunció el abogado terminando de atar los cordones de los zapatos deportivos.
—Mi doctor no nos dejará salir— pensó horrorizado al recordar que no tenía puestas las vendas.
—Saldremos de aquí como si fuéramos una visita más en el hospital— sacando los lentes oscuros que llevaba en el bolsillo interno de su saco, se los colocó al más joven—Ahora sí, estamos listos.
Con cuidado de no tirarlos, Antonio palpo para darse cuenta de lo que el otro le había puesto— ¿Se me ven bien?
De no ser por la situación tan apremiante, Darío se habría reído. Eso sí sonaba al Antonio del que había escuchado hablar —Te quedan estupendo— dejando al chico sentado en la silla fue por los documentos en la gaveta de la mesita. Guardándolos en el bolsillo de su saco se aseguró de no perderlos.
—¿Dónde estás? — Antonio de pronto se dio cuenta que era la primera vez que saldría del hospital como un hombre invidente. La sensación de estar cayendo en un vacío era tan violenta que era algo casi físico.
Trujillo regreso junto a Antonio— Aquí estoy— al leer en la palidez y la respiración entrecortada, supo que el enfermo estaba por sufrir un ataque de pánico— Todo va a estar bien… Solo respira.
Tomando las manos que se le ofrecían, las apretó como si fueran su tabla de salvación— No quiero estar solo— jadeo sintiendo la calidez de la piel del abogado.
—Vámonos— halando del brazo a Antonio, lo hizo ponerse de pie— Voy a tomarte por el codo, así saldremos de aquí sin llamar mucho la atención. Si lo hacemos bien nadie notará que estas ciego.
Antonio asintió, solo esperaba no tropezarse y caer de cara al piso. El miedo deja un dolor punzante en la boca del estómago. La sensación era tan conocida que se había convertido en algo habitual— Guíame— pidió.
Trujillo le llevó fuera de la habitación, caminaron por el largo pasillo sin que nadie se percatara. Las enfermeras caminaban de un lugar a otra sumergidas en sus asuntos, dos doctores conversaban sobre el contenido de un expediente, ni siquiera los de seguridad les detuvieron o les miraron con desconfianza. Había más seguridad para entrar al hospital que para salir.
—Estamos a unos metros del ascensor— le explico al asustado chico. Al tenerlo tan cerca podía sentir como temblaba bajo el toque de sus dedos.  Aunque era de admirar lo bien que podía disimular, para cualquiera que mirará, no eran más que un par de amigos en vista a algún paciente.
—Alguien pensará que estoy loco por llevar lentes oscuros bajo techo— se quejó Antonio al quedar solos dentro del cajón de metal.
—Creo que después de lo que me pediste como pago— no pudo evitar comentar el abogado— Llevar lentes en el interior del edificio no es nada. Acostúmbrate a que piense que estás loco.
—Eres desagradable— se quejó Antonio.
Trujillo no pudo evitar sonreír, era una suerte que el otro no pudiera ver para darse cuenta que todo ese asunto lo tenía algo fuera de sí. No es como que sus manos estuvieran muy limpias de sangre, al contrario, en más de una ocasión había librado al mundo de uno que otro hijo de puta. El que alguien le pidiera un tiro certero, eso sí que era algo nuevo.
—Vamos a pasar tiempo de calidad—, bromeo Darío sorprendiéndose a sí mismo— así que más vale que te acostumbres a mis espinas.
La campanilla del ascensor anunció que ya estaban en el piso indicado— ¿Dónde estamos? — Prefirió concentrarse en lo más apremiante— Mi padre puede tener a alguien cuidando la salida del hospital.
Darío tomo por el codo al chico para hacerlo caminar— Bajamos al estacionamiento, mi auto está cerca— explico dándole miradas disimuladas a las filas de coches, listo para cualquier contrariedad.— Pronto saldremos de aquí.
Antonio se aferró al brazo de su salvador, importándole un maní lo poco masculino de su acción. Si Gaeta lo atrapaba, lo que le había pasado a su madre cuando él era un niño, sería un paseo en el campo en comparación. Nadie traicionaba a Gaeta y terminaba de una pieza. Los policías tardarían meses para poder identificarlo.
—Deja de temblar como un conejo— habló entre dientes Trujillo, el chico parecía estar a punto de desmayarse de miedo. Extrañamente verle tan asustado le estaba molestando más de lo normal.

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Leer sus comentarios me arranca siempre una sonrisa.
Gracias por su amistad sincera, por ustedes sigo con esta historia.

Con cariño:
Milagro Gabriel  Evans

44 comentarios:

  1. Primera!!!! :D :D ire directo al grano:
    Mas mas mas mas mas mas mas mas mas mas mas mas mas !!!!!!!!!! Q sigue!!!!! Ya me hace eterno esperar !!!!

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  2. He visto mejores tetas....jajajja
    Mendigo Trujillo, vas a caer bien duro a los pies de Antonio!!!
    Muchas gracias Gaby, besos

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  3. Gracias Mili por la actualización como siempre me la pase muy entretenida leyéndola bye

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  4. Simplemente genial, gracias por el capítulo

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  5. Puxa.. Son geniales tus capítulos... Peeeeero. Son cortitos o se me hacen cortitos??? ...jijijij.... Bsss.. Y la cosa se esta poniendo wena...wena... Gracias reina por otro capítulo intenso... Cariños..

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  6. Puxa.. Son geniales tus capítulos... Peeeeero. Son cortitos o se me hacen cortitos??? ...jijijij.... Bsss.. Y la cosa se esta poniendo wena...wena... Gracias reina por otro capítulo intenso... Cariños..

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  7. Gracias, gracias, gracias, fabuloso como siempre

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  8. Hola!! Mil gracias por este maravilloso capitulo.. Me encanto!! Espero que Antonio le ablande ese duro corazón a dario... Jejeje mil gracias y muero por leer mas... Besos

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  9. Muchisimas gracias por este capitulo y por esta historia que esta genial.Besosssss

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  10. Hola! Cada vez amo mas la historia, me encanta
    , continua pronto.
    A nosotros igual nos gusta saber que te tomas el tiempo para leer nuestros comentarios saludos!

    Una sugerencia de nombre: "Mi sexy abogado en apuros"

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  11. Hola Milagro. Como siempre, excelente tu capítulo. Sigue adelante.
    Besos

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  12. ¡Hola Milagro!Una vez mas por acá deleitándome con tus historias... y ¡vaya que historias! soy la mosca en la pared cada vez que me sumerjo en uno de tus relatos :) gracias por compartir, ahora, la historia de Antonio jeje.
    En cuanto a la historia, empiezo a sentir la desesperación de Antonio... mira que no saber quien esta o no junto a ti, y de que forma en que te mira, a de ser aterrador... o por lo menos para uno, que tiene la capacidad de ver y depende de su vista para relacionarse con el mundo, no quiero ni imaginar lo aterrado que se siente alguien que le es necesaria la vista para mantenerse, no solo a salvo sino también vivo, y si de ahí le agregas que la amenaza viene de tu propio padre ¡oh por Dios!
    Ok esperemos ver como se desarrolla la historia entre Antonio y Darío :) ¿Cual sera el talón de Aquiles del abogado? ¿Como lograra meterse este chico necesitado de amor, bajo la piel de Darío? ¡¡Que emoción!!
    Un beso Milagro y nos seguimos leyendo. Cuídate.

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  13. Hola muchas gracias por el nuevo capitulo..me encanta siempre lo que escribes..a ver como le va a Antonio!!! besos

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  14. Holaaaaaa gracias por este nuevo capitulo!! estuvo buenisimo!!

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  15. Holaaaaaa gracias por este nuevo capitulo!! estuvo buenisimo!!

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  16. hola Milagro, gracias por tan buen capitulo, bendiciones

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  17. hola!, hace ya un tiempo que no visitaba tu blog y he de decir que me encuentro con una agradable sorpresa, me encanto esta serie y creo que esta segunda parte promete muchísimo más que el primer libro, gracias por continuar compartiendo tu talento y trataré de pasarme por aquí más seguido. Bye, bye.

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  18. Me ha gustado mucho el capitulo, la historia esta muy interesante.
    un saludo

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  19. Fina. Esta buenísimo el capitulo, mil gracias, besos.
    Hola que todos pasen un feliz fin de semana, besos

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  20. Hola! Me encanta como escribes. Esta novela te está quedando muy buena. Gracias por tus historias.

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  21. esta muy interesante, estoy muy curiosa de ver como se desarrolla,
    gracias

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  22. Oh!!! Maravilloso!!! Solo que yo quiero saber mas de mi sexi marido... Me quede con ganas de mas de esa pareja... Pero bueno también me encanta esta, espero ahorrar para este libro. Saludos

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  23. Fina. Hola que todos pasen un Muy Feliz día de la Amistad y el Amor, besos

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  24. Perfecto gracias, feliz dia de la amistad.

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  25. Hola espero pasaras un lindo San Valentín el capitulo me gusto mucho,ojala puedan salir del hospital

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  26. Hola mili Feliz día del amor y la amistad por atrasado ohala que te las hallas pasado super bye

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  27. Wuaaaa, pero que cortitoooo, pobre Antonio, y Darío como se molesta porque el otro tiemble como un conejo, con todo lo que le pasa? ya vera como caera rendido a los pies de Antonio jajaj.

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  28. Hola esta muy bonita tu historia me gustaria saber como hago para. inscribirme en tu pagina

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  29. hola gracias por el nuevo cap me gusta la interacción de esta pareja, parece que van a tener muchas discusiones por venir...bay

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  30. Fina. hola que todos pasen un lindo fin de semana, besos

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  31. Hola, me encanta como va la historia y gracias por regalarnos otra historia maravillosa sigue adelante con las mismas ganas...
    un abrazo ..

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  32. Fina. hola que todos pasen una buena semana, besos

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  33. Hola espero que tengas un muy buen día, hace rato no me pasaba a por aquí, jejeje creo que leí el cap 1 pero no el 2 por que no recuerdo cuando el abogado llegó a la habitación del bombomcito jejeje pobre bonbomcito que lo lo único que quiere a cambio de ayudar es morir sniff sniff es muy triste, y el otro que no hace más que pensar que es un mimado, espero que no le haga pasar muchos malos ratos, y que si le hace pasar alguno lo compense con creces.
    como siempre, gracias por compartir tu talento con nosotr@s.
    un gan gran abrazo cuídate mucho que te queremos.

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  34. Diosss, sigue pliss, hace un mes que no la actualizas, ten piedad de mi

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  35. Kyaaaa
    Me encanto hermosa historia, me encanta saber como es la historia del hijo de gaeta ^_^ me dio mucha pena esta muy bien escrito que permite saber con es psicologicamente antonio felicidades por un grandioso trabajo espero que te pjedas recurar luego muchoas animos y fuerzas

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  36. Me gusta como se va desarrollando esta historia, esta quedando genial y espero que te recuperes pronto de tu brazo, saludos.

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  37. hola espero que estes mejor de brazo. LA historia esta muy interesante me tiene muy intrigada espero que sigas dan do nos mas capitulo besos y hasta pronto

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  38. dios que interesante esta que emoción, espero mejores de tu brazo pronto mis mejores deseos

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  39. Ahhhh todo se vuelve mas emocionante!!!! Quiero mas capítulos!!!

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  40. Me esta gustando bastante la forma de ser de Antonio, me encanta que sea timido jajaja. No hay duda que Dario nunca dejara de sorprenderse conociendo de a piscar los secretos de Antonio. Veamos a que los lleva esta nueva aventura.

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  41. Me esta gustando bastante la forma de ser de Antonio, me encanta que sea timido jajaja. No hay duda que Dario nunca dejara de sorprenderse conociendo de a piscar los secretos de Antonio. Veamos a que los lleva esta nueva aventura.

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