viernes, 22 de abril de 2016

Cap 6_Mi sexy abogado guardían




Hola, gente!!!!
¿Cómo están?
Espero que estén tan bien como yo…
Diviértanse y no hagan nada que yo no haría…

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Capítulo 6

Acababa de ser operado en un procedimiento de alto riesgo, debería estar todavía en la cama tomando sus medicamentos, no allí de pie esperando un disparo en el pecho. Su vida jamás encontraba un punto de mejoría, era como si todo fuera cuesta abajo, no se detendría hasta estrellarse en el fondo. Nadie podía vivir así eternamente.
Sin saber cuánto tiempo estuvo allí de pie, sintió cuando sus rodillas no le pudieron sostener más. Dejándose caer sobre la alfombra que cubría el piso, se acostó contra la pared. Un entumecimiento recorrió todos sus músculos impidiéndole moverse. Sabía que no moriría, su vida era demasiado jodida como para tener un fin tan cómodo.
El cansancio invadió cada célula de su cuerpo, sus nervios no resistirían mucho tiempo así. Trujillo le había fallado. Esta vez había tenido suerte, sabía que la próxima vez estaría bajo los atentos tratos de su padre. Todavía podía recordar los gritos de su madre pidiendo que su tortura acabara mientras Gaeta solo reía. Lo peor era que el malnacido decía que la amaba.
—“Hijo, pon mucha atención—, el recuerdo de la palabras de su progenitor le hacían temblar desde la médula de sus huesos— nadie me traiciona y vive para contarlo. La perra de tu madre quería jugar conmigo, por eso ella pagará por eso hasta su último aliento”
—Madre—, susurro Antonio hablándole a la nada— ayúdame a poner a salvo a tu nieto. Déjame vivir solo lo suficiente para ganar el juicio contra ese monstruo y que el niño pueda estar con su padre.
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Trujillo salió de la casa de su cliente. De llegar unos minutos más tarde de cuando lo hizo, fijo se encontraba al jefe y al niñero follando como conejos sobre la alfombra. Esperaba que su idea de unir en matrimonio al par de tortolitos funcionara para ponerlo como alegato ante el juez. El niño necesitaba una familia y desde la aprobación del matrimonio gay esa era una opción viable.
El sonido del teléfono justo cuando salía del edificio llamó su atención. Al ver el número de la llamada entrante, supo que algo no iba bien—¿Qué pasa?
—Jefe—, la voz preocupada de uno de los chicos de seguridad le dejó clara que la mierda estaba reventando bajo sus pies— tenemos un problema.
Trujillo siguió caminando hasta donde estaba su auto estacionado— Mejor habla rápido y no des tantas vueltas— El chico era bueno en su trabajo, pero todavía le faltaba entender que ya no era cadete de la policía.
—Encontré a Miguel  en el estacionamiento tras un coche— después de una breve pausa, agregó— Esta muerto. Un disparo certero en el pecho.  
—¡Maldición! — Darío subió al auto y encendió el motor— Ve a ver si los intrusos están todavía en el edificio. El chico que te dije que cuidaras está ciego y no podrá defenderse.
—Voy para allá— el sonido de los pasos contra el pavimento le dejó claro a Trujillo que el chico le estaba obedeciendo.
—Avísame apenas tengas alguna noticia— salió a toda velocidad rumbo al apartamento donde había escondido a Antonio— Estaré allí en menos de veinte minutos.
Estaba justo a la mitad del camino cuando tuvo otra llamada entrante— ¿Lo encontraste? — Trujillo odiaba la idea de perder a un testigo a su cargo. Al menos esa explicación se daba a si mismo ante su pánico creciente—¿Está bien?
—No sé qué decirle— la duda se dejaba escuchar en la voz  al otro lado de la línea— Lo encontré inconsciente sobre el piso. No aparenta tener heridas visibles.
—Déjalo donde esta— ordenó Trujillo sin importarle que pensara su empleado— Estoy cerca.
Darío estuvo a punto de morir un par de veces por su manera de conducir por la autopista, tomando varios atajos logro llegar hasta el apartamento antes de lo esperado. Sin importarle dejar el automóvil abierto, corrió hasta la entrada del edificio de apartamentos. Jamás le había parecido tan lento el ascensor hasta ese día.
            Justo cuando las puertas se abrieron, Trujillo corrió por el pasillo hasta la entrada del apartamento. Lo primero que notó es que el llavín había sido violentado. Empujando la puerta entró, las luces estaban encendidas. Al cruzar la pequeña sala llegó hasta el dormitorio. Sobre el piso estaba Antonio, parecía como si durmiera.
            —¿Viste a alguien? — preguntó al novato que se veía demasiado nervioso.
            —Lo único que encontré fue la puerta entre abierta y a su cliente en el suelo— dio el reporte en un tono profesional— ¿Desea que haga algo más?
            —Vigila la entrada—, se arrodilló junto a Antonio— no quiero sorpresas cuando lo saque de aquí.
            El muchacho que no pasaba de los veinticinco, se puso de pie sin esperar más explicaciones. Puede que fuera novato, pero tenía buenos instintos para el trabajo.
            —¡Antonio! — le llamo dándole suaves palmaditas en las mejillas— Despierta.
            De todas las reacciones, la que menos esperó Darío, fue la que tuvo el chico. Antes de que se abrieran los ojos, Antonio grito lanzando golpes perdidos tratando de liberarse del agarre del desconocido que le sostenía.
            —¡Calma! — envolvió el cuerpo delgado entre sus brazos evitando que se hiciera daño o se lo causara a él— Soy yo.
            La desesperación le dio fuerzas al cuerpo delgado que se defendió con uñas y dientes. No entendía de donde el mocoso tomaba tantas energías, si hace solo unos segundos estaba inconsciente en el suelo.
            —Deja de moverte tanto— Darío acabó en el suelo usando el peso de su cuerpo para tener un mejor agarre sobre la barracuda.
            —Suélteme— chillaba Antonio— Déjenme ir.
            —Por un demonio— maldijo Trujillo justo cuando una de las rodillas de Antonio estuvo cerca de golpear las joyas de la familia. El chico podía estar ciego, pero era una fiera. Estaba arruinando el saco de su traje y estaba seguro que su camisa jamás volvería a ser la misma.  Para esas alturas no sabía si estaba luchando por su vida o tratando de sostener al supuestamente inofensivo invidente.
            —¡Tendrá que matarme aquí! —  Antonio comenzó a gritar más fuerte— ¡Jamás dejaré que me lleve con mi padre!...¡Jamás!
            Darío comenzó a temer que alguien escuchara el escándalo y llamara a la policía. Harto del drama, fue algo más rudo de lo aconsejado. Sentándose sobre las caderas del más joven, y no sin gran esfuerzo, prensó con las suyas las manos y las puso sobre la terca cabeza. Antonio jadeaba en busca de aire, después de dos respiraciones profundas se decidió a comenzar a gritar otra vez.
            Trujillo vio la intensión he hizo lo único que se le ocurrió en el momento, se recostó cubriendo el cuerpo más pequeño y puso su boca sobre la del chico. La idea originalmente era hacerlo callar, pero en algún momento del camino algo resulto realmente mal. Antonio al sentir la presión sobre sus labios, abrió la boca  para protestar.
            Un beso, eso fue en lo que se convirtió la lucha de ambos hombres. Al principio Antonio se encontró aturdido por el ataque, pero pronto fue capaz de sentir el aroma conocido. El abogado había regresado, estaba a salvo. El alivio hizo que aceptara la invasión de su boca caliente y húmeda. 
            La fuerza que sostenía sus manos sobre la cabeza se fue suavizando, convirtiéndose más en un juego que en una restricción real. Antonio lucho por recuperar aunque fuera un poco la compostura, pero la dureza que se presionaba contra su ingle le dijo que no había mucho que pudiera hacer.
            Por mucho que Antonio pensará que aquello sería imposible después de pasar  semejante susto, su cuerpo le demostró lo contrario. El calor que emanaba del abogado, el aroma de su perfume, la caricia que su sexo estaba sufriendo por el roce entre las entre piernas de ambos. Un jadeo escapo de su pecho cuando las bocas se apartaron en busca de aire.
            —¿Mejor? — bromeo el abogado.
            Antonio tardó unos minutos para recuperar el sentido— Eres un hijo de puta— poniendo ambas manos sobre el pecho de Trujillo, trató de apartarlo.
             —Era la única manera de que dejaras de atacarme— el dejo de burla no le pasó desapercibido a Antonio, podía estar ciego, pero no era del todo estúpido.
            —Quítate de encima— gruño odiándose a sí mismo cuando sintió el ardor en sus mejillas, de seguro su cara estaba tan roja que alumbraba— No soy un puto colchón para que te acuestes.
            Trujillo le dio un rápido beso, de esos típicos que se dan los adolescentes más por jugar que por otra cosa— De eso estoy seguro, tienes que ponerle carne a esos huesos— Una vez de pie tomó de la mano al más joven y lo haló— Juró que se me clavaron tus costillas.
            Antonio tomó aire tratando de mantener el equilibrio al sentirse de nuevo sobre sus temblorosas piernas— No me siento bien—, balbuceo antes de  poder contenerse a sí mismo.
Con más cuidado del normal según su forma de ser, Darío envolvió con su brazo el cuerpo de su protegido — Solo estas asustado— hizo que el chico recostara la cabeza a su hombro— Te prometo que esto no volverá a suceder.
Antonio dejó escapar una risa amarga, la que se ahogó contra el saco del traje del abogado— El único lugar donde podré descansar será en una tumba— para ese momento poco le importó comenzar a llorar como una niña sobre el hombro del enemigo de su padre— Asegúrese de ganar el juicio. Mi sobrino debe de quedar libre de este infierno.
Trujillo podría ser un puto sin corazón en un día bueno y malnacido cuando no dormía bien, pero le fue imposible apartar al chico. La sensación de qué era allí donde debería estar lo embargó.
            No te vendas tan barato , el abogado deslizo su mano sobre la espalda del más joven puede que ahora estés asustado, cualquiera lo estaría en tu lugar.  Aunque hay que reconocer que fuiste más listo que los matones que contrato tu padre.  
              Trujillo  le dio unos minutos al chico para que se recompusiera. Lo mejor era salir de allí antes que llegara la policía. Lo último que quería era que Antonio supiera lo del chico muerto en el estacionamiento.
            Es hora de irnos obligó a Antonio a salir del dormitorio.
            Él me encontrará logró balbucear al sentir el aire fresco de la tarde en el estacionamientoNo hay un lugar donde pueda  esconderme.
Es hora de pasar al siguiente nivel— se alejó dejándole al más joven una cierta sensación de abandono— Ya que tuve el gusto de conocer a tu padre, lo justo es que ahora conozcas al mío.
Rodeado de oscuridad y dentro de la calidez del espacioso automóvil, Antonio no supo realmente a que venía todo aquello. De pronto un frío de muerte le recorrió la espalda. Si el abogado pensaba que lo mejor era evitarse más problemas y cumplir con lo prometido de una vez. En ese momento se dio cuenta que tenía miedo de morir, eso era raro en la vida de una persona que pensaba que era lo mejor que  podía hacer. La vida con su padre había sido una mierda desde que podía recordar, las cosas solo empeoraban, jamás pensó en ver la calma después de la tormenta.
—¿Qué vas a hacer conmigo? — pregunto. La verdad siempre sería mejor antes que uno mentira consoladora. Estaba tan acostumbrado a que las cosas fueran mal, que no le extrañaría en lo más mínimo que todo siguiera ese camino.
—Voy a cumplir las dos cosas que me pediste— Antonio escuchó el sonido de la puerta del chofer al abrirse— Soy un hombre de palabra.
El estar ciego lo sumía en la más terrible oscuridad, los sonidos se magnificaban, por eso escucho los pasos del abogado sobre suelo de grava— Espera un momento— la voz del otro hombre se alejaba.
Cuando Darío regresó, Antonio se sentía un poco más dueño de sí mismoQuiero irme de aquí.
El abogado entró al coche, hasta que estuvo instalado en el asiento del conductor, se dignó a hablar Tú papacito va a pagar caro esta broma.
Antonio no estaba seguro del sentido de las palabras del hombre, pero aún sin poder ver podía adivinar el estado de ánimo sombrío. Por experiencia sabía que lo mejor era no halarle la cola al león.
El sonido de arranque del motor tranquilizo los nervios de Antonio, al menos mientras estuvieran en movimiento sería más difícil para Gaeta encontrarlos. Después de tantos días en una cama de hospital, tanto ajetreo lo tenía  exhausto. Una vez más las cosas sobrepasaban sus fuerzas. Poco había podido hacer por su hermana, esperaba llegar a ser más útil para su sobrino.
Saber cuánto tiempo tenía de viajar encerrado en ese coche con un cabreado abogado, le era imposible.   Entre el dormir y la vigilia todo perdió la perspectiva.
Estamos por llegar anuncio Trujillo después de dar un giro que les llevó fuera de la carretera. El camino de grava los  acompañó por un buen trecho antes de llegar a destino.
En un minuto regresosaliendo de coche  Trujillo solo a Antonio. Necesitaba asegurarse de algunas cosas antes de llevarlo dentro.
Abrasándose a sí mismo Antonio trato de darse algo de calor, la puerta del conductor había quedado abierta y una brisa demasiado fresca se colaba por esta, de seguro ya era de noche.  La camiseta polo con que se vistió no era la mejor opción en ese momento. Solo esperaba que todo eso no fuera un mal augurio de lo que estaba por venir.
—Ven—Darío abrió la puerta del pasajero. Antonio no pudo más que respirar aliviado, al menos no le había abandonado allí.
—¿Es de noche? — sus pies tocaron algo que le hizo pensar en la piedra picada.
—Apenas las siete de la noche— contesto mientras tomaba por el codo a su nuevo protegido.
—Dormí mucho en el auto— hablo más para sí mismo— Hace tiempo que yo no…
—Ten cuidado con la grada— interrumpió el abogado sin darle importancia a la diatriba del chico—  Hay cinco escalones hasta llegar a un piso plano.
Antonio agradeció en silencio, tenía pavor a dar de cara contra el suelo. Una ligera brisa mecía sus cabellos causándole cosquillas en las mejillas. Era triste saber que no podría volver a ver, si hubiera podido quedarse en el hospital habría tenido alguna oportunidad, ahora lo dudaba seriamente. Aunque si se miraba en perspectiva, de todos modos, si todo salía según lo planeado, no creía que fuera a vivir más de algunos meses.
—El piso es de madera— informó Trujillo que sostenía del brazo al invidente— es de dos plantas, luego te digo donde están las escaleras y cuantos escalones tiene.
Cuanto el más joven ponía el pie en el último escalón, escucho el sonido de la madera al quejarse por su peso—¿Este lugar es seguro? — se detuvo negándose a dar un paso más.
—No seas quejoso— le dio un leve empujón haciéndolo continuar— Mi padre es algo paranoico, así que él prefiere esta vieja casa porque dice que nadie puede entrar a hurtadillas sin que él se entere.
Antonio no pudo menos que reírse, el hombre tenía razón. Nadie podría acercarse sin que él mismo se diera cuenta. Podía escuchar como la madera crujía al caminar.
—Veo que trajiste visita— una voz de hombre hizo que Antonio prácticamente saltara sobre el abogado— Y por lo que veo, una muy bonita.
—No es una chica— gruño Trujillo llevando a su protegido hasta la sala, ignorando adrede a su padre.
—Ya hace tiempo perdí a la esperanza de que eso sucediera— la carcajada del hombre le permitió a Antonio imaginara a un hombre grande de la especie ruda. La manera en que hablaba y reía le hizo suponer que no era de las personas que su padre invitaría  a alguna de sus fiestas.
—Necesito de tú cooperación— Darío ayudo a Antonio a acomodarse en el sofá de tres plazas.
Esta vez Antonio si fue capaz de escuchar los pasos del que suponía era el padre del abogado. El roce con el cuero le indico que el desconocido se había sentado.
—¿Esta monada tiene algún novio celoso?— quiso molestar a su quisquilloso hijo. En todos los años que tenía de conocerlo, jamás le presentó a alguna pareja. Si ahora le traía hasta allí a ese chico con apariencia algo afeminada, debía  de ser por alguna razón.
—Es testigo de uno de mis juicios— Trujillo se sentó junto a su protegido— Estoy tratando de mantenerlo vivo. Gaeta para este momento ya le debe de tener precio a su cabeza. Parece que le da un trato especial a la familia.
¿Trajiste al hijo de Gaeta?— llegó a la cuenta el viejo soldado— Ahora si puedo decir que lo he visto toda bajo el sol. Estas protegiendo al niño mimado de Fabricio.
—No exactamente—, se puso de pie el abogado, de pronto el saco del traje se le hacía demasiado incómodo— El hijo de mi cliente no debe quedar en manos de ese loco. Así que Antonio va a declarar contra su padre.
Cervantes nunca se había considerado así mismo una buena persona, cuando rescato a Darío de una vida peor que la muerte, no se imaginó que se fueran a convertir en padre e hijo.  Era curioso que el mocoso con título de abogado viniera ahora a tomarle el pelo—¿ Eso quiere decir que lo trajiste aquí solo porque quieres ganar un caso? —sonrío con malicia—  Realmente eres un profesional.
Las pálidas mejillas de Antonio se tiñeron de un violento rojo, Trujillo simplemente endureció la mirada— ¿Me vas a ayudar o solo te vas a seguir divirtiendo a mi costa?
—La tentación es grande— fingió pensárselo un par de segundos— Te ayudaré… He estado algo aburrido últimamente— Tomando en cuenta que era un militar retirado, eso era mucho decir.
Antonio se sentía igual que un ratón en un serpentario, el poco sentido común del que había sido dotado, le advirtió que más le valía mantenerse calladito. Dejar que dos tercos hombres dejaran de jugar a las meadas era lo mejor que podía hacer.
—Se va a quedar en mi antigua habitación— anuncio Darío tomando del brazo a Antonio para ayudarlo a levantarse.
Cervantes observo a su hijo tratar con demasiada cortesía al supuesto protegido. Por lo general cuando había una situación en la que se necesitaba la protección a algún testigo, lo que Darío hacía era llamar alguno de sus socios y contratar el servicio. En todos los años que tenía en ese negocio, jamás llegaron a perder alguno. Así que no entendía muy bien por que traer al nuevo cliente hasta su casa. Aquello daba señales de algo más, casi podía darle un nombre.
—¿Trae equipaje? — pregunto Cervantes. Pasando la mano derecha por su cabello rapado, trato de calcular que medidas de seguridad tenía que tomar. Si Gaeta estaba tras el chico, las cosas tenían que estar bien planificadas.
—Apenas lo saqué con lo que trae puesto— explico desde la parte de arriba de la escalera— Hay que conseguirle algo de ropa. Esta ciego, así que no nos será de mucha ayuda para protegerse a sí mismo.
—Como digas— dejo salir un gruñido Cervantes— Estoy viendo mi futuro... Seré un puto niñero.
Antonio se dejó guiar, arremeter contra los dos trogloditas no le daría ningún beneficio, seguir vivo ya era mucho pedir. Trujillo le insistía en la necesidad de contar escalones, quizás no era del todo una idea tan mala si no se quería morir por un cuello roto.
—Llegamos al segundo piso— anuncio el abogado— De aquí en adelante debes seguir recto, después de la segunda puerta a la derecha está la habitación donde dormirás.
Antonio estaba perdido. El sonido de una puerta al abrirse le indico que ya no estaban en el pasillo. Maldiciendo mentalmente por milésima vez el estar ciego, trato de valerse de sus otros sentidos. El lugar tenía un olor agradable, era una mescla entre madera y libros antiguos, una brisa entraba por alguna ventana o tal vez un balcón.
—¿Me voy a quedar aquí? — extrañamente la idea no le molestaba. Con sus manos palpo la pared y camino por la orilla siguiendo el perímetro del dormitorio. Encontró en su camino un armario, un escritorio, una cama grande, un ventanal que casi cubría una pared. De seguro sería un lugar bonito al estilo rustico.
—Por lo general no suelo traer a nadie aquí—, quiso explicar el abogado— así que tu padre no puede tener idea de mi relación con Cervantes.
—Gaeta piensa que eres huérfano—, se sentó con cuidado sobre el colchón de la cama—No pudo encontrar familia para utilizar en tu contra.
—Soy huérfano—, prefirió responder con una verdad a medias— Cervantes me crío con su gente. En lugar de leche me dieron ron con huevo batido— se hizo el gracioso el abogado— Los amigos de mi padre no son buenas personas, pero cuando toman una responsabilidad lo convierten en algo personal.
Antonio no pudo evitar sonreír, sabía que debería estar asustado, pero había vivido tanto tiempo al filo de la navaja, que eso de saberse protegido por lo que parecía una partida de exploración del infierno, no se escuchaba tan mal—Hablas como si tu papá fuera el mismo satanás. Parece un hombre agradable— no pudo evitar recordar al donador de esperma al que llamaba padre.
—No te confíes— quiso prevenir Trujillo. El chico se veía demasiado indefenso sentado en la gran cama. Sobre ese colchón él mismo había dormido muchas veces desde que era un muchacho y su padre adoptivo pensó que sería bueno tener un lugar al que llamar base de operaciones —¿Eres gay?
 La pregunta le llego a Antonio como un rayo a un árbol, poniéndose de pie trato de alejarse del lugar donde suponía estaba de pie el abogado— ¿Eso haría alguna diferencia? — Se sonrojó al recordar ciertos comentarios. Cuando Fabricio Gaeta le trataba de chica, lo hacía de una manera tan ofensiva que lo hacía sentir sucio por ser lo que era. 




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Me atrevo a suponer que si leyeron hasta aquí
es porque les gusto el capítulo.
Así que dejen un comentario, saben que esa es la parte que les toca a ustedes…
Yo escribo y ustedes comentan que les pareció…
Recuerden que necesito su ayuda para saber cómo va la historia.

Att:
Milagro Gabriel Evans

52 comentarios:

  1. HOLA MILAGRO
    ME HA ENCANTADO EL GIRO QUE HA TOMADO LA HISTORIA... VAMOS A VER COMO CAE TRUJILLO POR ANTONIO, CON LA AYUDA DE SU PADRE. SOLO ESPERO QUE ANTONIO PUEDA RECUPERAR LA VISTA, Y QUE TRUJILLO SE DE CUENTA QUE NO ES UN MIMADO COMO PENSABA.
    ESPERO ANSIOSA EL SIGUIENTE CAPI, QUE SÉ ESTARÁ GENIAL, PERO ME ENCANTO LA INTRODUCCIÓN DEL PAPÁ Y POSIBLES AMIGOS MILITARES, FUERTES Y RUDOS..

    BESOS GENTE, Y FELIZ FIN DE SEMANA A TODOS!

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    1. Qué bueno que te guste!!!! Gracias por darme tu opinión

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  2. Hola Milagro,me esta gustando y mucho,solo espero que ahora que esta con el padre de Dario se de cuenta que Antonio a sido una victima mas de su padre

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    1. Antonio ha tenido una vida muy difícil

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    2. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  3. Hola!!!!!!! gUAUUU, TE VA QUEDANDO SUPER. lÀSTIMA TAN CORTITO, QUIERO UN POQUITO MÀS, PORFIS. ME ENCANTÒ CERVANTES.

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  4. Grandioso simplemente genial, adoro a Darío ya se le están aflojando las piernas jajajaja y con cada capítulo Antonio me conquista más, un chico muy dulce que se cree devil pero en verdad es un guerrero y el mismo no lo sabe, gracias por el primer beso casi me desmayó de la felicidad esperó muchos mas.
    Hoooooo dios nuevos personajes me encanta espero que entre otro chico sexy en escena además de el ex cadete jejeje pero claro esa es otra historia gracias por capitulo va exelente sin nadamas que agregar que tengan un exelente fin de semana besos.

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  5. Hola Milagro muchas gracias por el nuevo capi, me ha encantado, me gusta que Darío ya se esta dando cuenta de Antonio, el papá me encantó se me hizo genial con esa personalidad y humor, besos enormes

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  6. ah que pare el capitulo , muchas gracias , espero emocionada el siguiente , muchos besos y me encanto el padre de trujillo, no puedo esperar por el siguiente capitulo

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  7. Me encantan la introducción de nuevos personajes en la trama. Muchas gracias!.

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  8. Me encantan la introducción de nuevos personajes en la trama. Muchas gracias!.

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  9. Hola, gracias por el capítulo de verdad me esta gustando la historia de esta pareja y el padre adoptivo parece ser un persona especial. Estoy ansiosa por seguir leyendo más capítulos. Besos

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  10. Hola milagros con este nuevo capítulo me sorprendes gratamente, realmente no me puedo despegar de tu historias, amo como escribes y me he leído cada libro que has sacado..,, esta historia es muy buena, diferente a las que has hecho con anterioridad y se ve queno tanto Antonio como Darío la han tenido dura, ambos abandonados y con pasados difíciles,las intrigas suspensos en torno a ellos y que el otro no sabe hace que la desconfíanza y recelo aparezcan,pero estoy segura que personajes como Cervantes jugaran un rol especial en que estos dos se conozcan y luchen juntos contra el mal mayor que es gaeta padre...ya quiero queme pongas un nuevo capítulo!!!! Ojala sea pronto,saludos!!!

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  11. Muchas gracias por el nuevo cap... ten un buen fin de semana Milagro ^^

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  12. Hola!!! Mil gracias por el nuevo capitulo. Me encanto pero ya quiero que dario se de cuenta de lo desgraciada q a sido la vida de Antonio y todo el amor q necesita .... Espero que pronto se de cuenta!!!!

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  13. Me ha encantado la introducción del padre de Darío a la historia, de entrada me cayo muy bien y ese beso uffff calor! calor! jajaja
    Muchas gracias Gaby, esperando con ansias el siguiente capi, buen fin de semana, besosss

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  14. Hola Milagros!!! Me gusto mucho, el enfoque que veo le das a partir de aqui a la historia.....veo a un suegro con mucho influencia para que los dos tortolos terminen enamorados.....un suegro protector, me gusta. Antonio necesita un figura paterna fuerte, sobre todo con la porqueria que le ha tocado como padre....
    Me gusta y espero más....jajjaja!!!!!
    Cariños y buen fin de semana!!!!

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  15. me pongo ordinaria....así que permiso...POR LA PUTA QUE ESTÁ BUENO!!!!!...gracias..gracias..gracias..el abogadito es medio calentorro..mira que no haya podido callar al chico...un solo coscacho no mas...jojojjojoj..bss.

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  16. Hola! Me encantó él giro que dio la historia, me hace querer leer él siguiente, más acción entre Dario y Antonio!!
    Saludos
    Mil gracias
    Me has sorprendido

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  17. Fina. Hola Milagro veo que estas mejor, besos. Ets muy bueno el capitulo, ahora si veo las cosas mas parejas, el pobre Antonio va a estar bien cuidado, aunque el Padre de Dario debe dar miedo. Es interesante saner que Dario tiene familia. porque imagino que fue el padre de Antonio el que mato a los padres de Dario. Gracias por el capitulo, besos.
    Hola que todos pasen un buen dia, besos

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  18. Milagroooooooo me encantoooo!!!! que excelentee capitulo!!
    haber que mas sucederaa!!
    gracias por compartir lo que escribes!

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  19. hola guapetona me gusto mucho espero impaciente el proximó capitulo besos y hasta pronto

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  20. Hola muchas gracias por el capitulo me gusto mucho y espero mas cuando puedas con muchas ganas.Dario sigue sin gustarme pero espero cambiar de opinion.Besosssss

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  21. Hola: me ha gustado mucho, se esta desarrollando bien
    un saludo

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  22. Hola me encanta esta nueva historia me da tristeza el pobre Antonio espero que logre conseguir a este duro abogado , como siempre nos dejas un gran capítulo espero que publiques prono el próximo capítulo por qué me dejaste intrigada con ese final

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  23. Hola gracias por el libro, me me encanta tu trabajo. Besos

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  24. si,me gusta mucho, gracias por el capitulo

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  25. hola Milagro, muy intenso el capitulo y con una nueva perspectiva de este lindo abogado, bendiciones

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  26. Hola. muy buen capítulo, aunque sigue sin caerme muy bien el abogado ese, sí, sigo sin aprenderme su nombre y con ganas de estrangularlo por bobo cabeza dura, espero que Antonio lo haga sufrir un poquito, que se la ponga difícil, que a... umh O.o?, Trujillo?... si Trujillo, o como quiera que se llame, le cueste enamorarlo. Sin más, gracias por seguir compartiendo tu talento y hasta la próxima

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  27. Hola Milagro, acabo de leer los ultimos 4 capitulos de corrido y me gusta mucho como viene. Ya quiero ver como se enamoran <3.<3

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  28. Buaauuau.... me afecto la U y no pude entrar hasta hoy que me dio mas tiempo... y que me encuentro que desde la ultima vez ya hay tres capis mas.... a comentar
    me reencanto!!!!!!
    dioses Dario deberia ser el primero en no juzgar las cosas por como se ven nadie sabe de su pasado por ello no es justo que trate de esa forma a Antonio... pero cuando me imagino la forma en la que se entera de su pasado... las consecuencias no seran nada bonitas...
    un nuevo aliado... esperemos que no le den pesadillas cada noche de todos esos malos recuerdos aunque en este momento necesita un aliado que no lo califique como el mundo lo hace "un niño mimado"....
    espero que pronto publiques los demas capis para que me alegren los dias por venir.
    matta ne... <3

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  29. Quiero masssss yaaaaa, jajaj, me encanta, creo que cada vez David se derrite un poquito mas.

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  30. Milagro muchas gracias me encanto el nuevo capitulo , espero poder leer el próximo.
    Que tengas una excelente semana.

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  31. Saludos ...
    La historia esta súper .. Me encanta estoy recontra intrigada y muero por leer mas
    Estaré muy al pendiente por tus siguientes actualizaciones
    Saludos 😉

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  32. Milagro muchas gracias, esta buenísimo el capítulo y nos quedamos esperando el siguiente.

    Buen inicio de semana.

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  33. ha me empieza a caer bien el papá de abogado no se llamo mi atencion...besos

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  34. Hola milagro me encantan tus novelas gracias por compartir esperandoo el siguiente capitulo gracias

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  35. Me encanta como va todo hasta aqui..te felicito en espera del siguiente capitulo.

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  36. Acabo de empezar a leer esta historia y no pude parar hasta el último capítulo....te felicito!!! Me encanto!! X fa sigue escribiendo.....

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  37. Oh, menos mal que este nuevo lugar parece ser seguro esta vez. Me agrada el sentido del humor de Cervantes, alguien que si puede fastidiar a Dario a costa, jajaja. He de decir que no me esperaba la ultima pregunta que le hizo a Antonio de la nada. Es un hombre que no pregunta cosas inesesarias, algo debe interesarle esa información.

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  38. Oh, menos mal que este nuevo lugar parece ser seguro esta vez. Me agrada el sentido del humor de Cervantes, alguien que si puede fastidiar a Dario a costa, jajaja. He de decir que no me esperaba la ultima pregunta que le hizo a Antonio de la nada. Es un hombre que no pregunta cosas inesesarias, algo debe interesarle esa información.

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  39. Hola
    Gracias por compartir esta historia, esta muy interesante , me encanto que leí todos los capítulos hoy, espero la continuación.
    Buen inicio de semana

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  40. Esta muy hermoso este capitulo espero que sigas asi

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  41. hola como hago para leerlo desde el principio

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